A través de sus historias de Instagram, Juana publicó una foto en blanco y negro de su infancia acompañada de un mensaje contundente dirigido a quienes la cuestionan por su apariencia. Sin nombrar a nadie en particular, expresó su hartazgo por los señalamientos constantes y apuntó contra la presión que se ejerce en redes sociales.
El descargo generó una fuerte repercusión entre sus seguidores. Mientras muchos usuarios la defendieron y remarcaron la importancia de respetar los cuerpos ajenos, otros continuaron con críticas que reavivaron el debate sobre los estándares estéticos y la exposición pública.
En medio de la polémica, su hermana, Candelaria Tinelli, le manifestó públicamente su apoyo con mensajes de afecto y respaldo. La publicación volvió a poner en discusión el impacto que tienen los comentarios en redes y la presión que enfrentan las figuras públicas respecto a su imagen.

